Author Archives: alvaro

ASIA POBRE-ASIA RICA

Bayon, Angkor WatSiem Riap (Camboya), nos despiertan a las 4 de la mañana desde la recepción de la Guesthouse, nos quitamos la legaña y bajamos lo antes posible. Allí nos espera el personal del hotel con nuestro desayuno en 4 paquetitos y 4 bicicletas listas para pedalear en la oscuridad hasta Angkor Wat  y así poder ver el amanecer desde uno de sus templos: Bayon.

Casi sin aliento, una hora más tarde conseguimos llegar y totalmente preparados con cámara en mano para hacer “la foto” del viaje, el día amaneció completamente nublado y no vimos ni un rayo de sol. Un poco  de chasco después de semejante madrugón,  pero a pesar de esto, Angkor Wat es simplemente espectacular y disfrutamos durante 3 días recorriendo la mayoría de sus templos en bicicleta.

El primer día comenzamos con el templo  de  Ta Prohm, que  estáTa Prohmcompletamente en ruinas y en su mayor parte devorado por la naturaleza, es impresionante ver como han crecido los árboles entre sus paredes. En él se rodó Tom Rider, película que no he visto pero si que recuerdo algún trailer con la buenorra de Angelina Jolie dando saltos entre sus piedras.

Bayon

Angkor WatEl templo Bayon tiene esculpidas en piedra  216  gigantes caras del egocéntrico emperador Jayavarman VII  mirando hacia todos los lados. Está muy bien restaurado gracias a la ayuda de los japoneses, no puedo decir lo mismo  de otros templos restaurados por chinos que no tuvieron la misma suerte y el resultado se veía bastante más chapucero.

Dejamos  para el último día Ankor Wat , que fue declarado una de las 8 maravillas del mundo y que desde su construcción en el siglo XII nunca ha dejado de usarse como lugar de oración y se mantiene casi al 100% en pie.

Angkor Wat

En Siem Riap, además de templos, también disfrutamos de algunos pequeños lujos en la MotherHome Guesthouse, un sitio que descubrimos gracias a los buenos reviews de Tripadvisor y donde estuvimos como reyes durante 5 días. Por unos 14 € (7 cada uno) teníamos una habitación nueva y reluciente que nos arreglaban cada día, con aire acondicionado y baño impoluto, un desayuno buffet que  nos daba fuerzas para toda la mañana, Internet, bicicletas gratis, servicio de pick up y ¡hasta un masaje gratis por estancia! Por si esto fuera poco, cuando volvíamos de cualquier paseo, su personal de sonrisa incansable nos esperaba en la puerta con una toallita fresca para quitarnos el sudor.  Vaya,¡ que así da gusto ser mochilero! y es que (aunque podría pensarse que es al contrario) conforme pasan los meses, más señoritos nos estamos volviendo. Aunque cuando más nos hemos dado cuenta del chollo que teníamos en Siem Riap, ha sido días más tarde al llegar a Kuala Lumpur – ciudad de la que hablaré más tarde –  y encontrarnos en un zulo sin ventana, sin baño y sin nada de lo que antes he enumerado por  casi el doble de precio.

curso de cocinaUn día nos fuimos los cuatro a hacer un curso de cocina, habíamos probado varias  veces un plato muy típico de la comida Jemer llamado “Amok  de pescado”  y estábamos deseando aprender a cocinarlo y poder sorprender algún día a nuestros amigos y familiares con una deliciosa cena Camboyana. Lo pasamos bien durante toda la mañana, primero yendo al mercado, luego cocinando y preparando varios platos. A pesar de nuestros esfuerzos, el Amok nos salió bastante mal, ni se parecía al que habíamos probado en los restaurantes, sin embargo hice unos rollitos de verduras y cerdo que me salieron bastante ricos.

Acodo es el nombre de un orfanato que fuimos a visitar gracias a las recomendaciones  de nuestros amigos sevillanos Pablo y Elena, que estuvieron allí el año pasado y recolectaron a través de su blog  una importante suma de dinero para ellos.

No teníamos muy claro si queríamos donar dinero, así que nos fuimos al mercado a comprar arroz ya que en su web dice que la comida es bienvenida y que necesitan unos 50kg de arroz diarios. No habíamos pensado en la logística y nos costó un poco llegar hasta el lugar con las bicicletas y todo el arroz repartido en varias bolsas.ACODO

Una vez allí nos explicaron como funcionaban , lo que hacían, lo que aprendían,  lo que necesitaban…..resumiendo, era un grupo de unos 50 niños  sin padres o abandonados por ellos que no tenían absolutamente nada ni a nadie en este mundo. Las instalaciones eran muy humildes, dormían en unas colchonetas encima de un escenario donde hacían bailes y cantos para los turistas que de vez en cuando nos acercábamos por allí. También tenían un par de aulas donde tomaban clases de inglés gracias a algún que otro voluntario que solían tener en el centro.

Hicieron una actuación con danzas típicas Jemeres y después estuvimos jugando con ellos, eran muy cariñosos y algunos de ellos podían tener una conversación en ingles más o menos fluida. Te abrazan, te preguntan cosas, te piden que juegues con ellos y que vuelvas a verlos. Hablando con una de las voluntarias – una señora australiana que había dejado su trabajo en Byron Bay y llevaba allí tres meses viviendo y  cuidando de los niños – nos comentaba que en los últimos tres días no había ido ningún turista, así que no habían podido  recolectar dinero ni comida y no tenían absolutamente nada. Fue ella misma quien había donado algo de dinero para poder comer ese mismo día.

Con el corazón en un puño, los cuatro donamos el dinero que llevábamos encima pero con la sensación de no dar nada y estar dejando allí abandonados a todos esos pequeños que nos preguntaban si íbamos volver…. En fin, que al día siguiente teníamos el vuelo a Malasia y aunque nosotros no hemos hecho ninguna recolecta para ellos, os pasamos su web por si alguien quiere colaborar o por si queréis visitarlos un día. A nosotros nos dio la sensación de que la organización  era  honesta y de que lo que se aporta es para los niños, que falta les hace.

ACOCO

tren Kuala LumpurCon el recuerdo de los niños, la sensación de haber visitado uno de los países con la gente más cálida, buena y sencilla del viaje y con la espalda relajada gracias a lo bien que dormíamos en nuestro pequeño paraíso de Guesthouse, dejamos Camboya y también nuestros  queridos compañeros de viaje Alba y Enrico, que se quedaban más tiempo en el país y se aventuraban en un trekking por las montañas. En unas dos horas nos plantamos volando en Kuala Lumpur, ¡que gusto volver a viajar en avión!  Nada más desembarcar  nos encontramos en un aeropuerto reluciente lleno de anuncios de Samsung, Nokia, McDonald´s, KFC, etc….todas esas cosas de la globalización que casi habíamos olvidado.  Podrías CENTRO COMERCIALpensar que has llegado a cualquier ciudad europea o norteamericana sino fuera por un detalle: la inmensa mayoría de las mujeres llevan velo y muchas de ellas (no la mayoría) van tapadas de negro hasta las orejas y caminan detrás del marido como auténticas esclavas. Esto nos ha sorprendido bastante – quizás porque es el primer país árabe que visitamos en el viaje- pero no puedes sino sentir lástima por ellas… no las ves hablando con nadie, no se les ve la sonrisa , ni ningún tipo de expresión en la cara, incluso se toman el café por debajo del velo….están completamente anuladas.

En Kuala Lumpur está el barrio de China Town lleno tiendas con trastos deLITTLE INDIAimitación y el de Little India con cuatro bares de curry, el resto de la ciudad son edificios de oficinas y centros comerciales. Para el que venga con pasta y  ganas de comprar, aquí encontrará los “Shopping” más grandes, lujosos y ostentosos que se pueda imaginar. Nosotros con nuestro presupuesto ajustado y sin ganas de comprar algo inútil que nos pese en la mochila, dejamos esta ciudad en  dos días con la sensación de que si no volvíamos nunca, tampoco pasaba nada.

torres petronasPero antes de partir, hicimos la visita obligada a las torres Petronas, propiedad de la compañía petrolífera malasia. Antes de subir te enchufan un video en el que te explican lo maravillosa que es la empresa y en todo lo bueno que hace para la comunidad….por momentos puedes pensar que son las torres de una “charity” y no de una petrolera. Visto el video, subes por el ascensor al corredor que hay entre ambas torres, más o menos en el piso 40, y te quedas con las ganas de subir hasta arriba (tiene más de 80 pisos).

Estos últimos  días los hemos pasado algo desconectados en las islas Perhenthias, en el noreste del país. Unas islas muy bonitas, llenas de cocoteros, arena blanca, chiringuitos de madera y  posibilidad de relajarte unos días sin hacer nada.

También hemos estado buceando, y aunque no han sido las inmersiones tan buenas como en Tailandia, si que hemos visto alguna tortuga, un par de tiburones y un barco hundido lleno de barracudas y erizos de mar.

Algo curioso de la isla, es que conocimos a un montón de españoles, unos de vacaciones forzosas (en el paro) y otros trabajando en un centro de buceo, donde un día revisando las revistas, encontramos el “Pronto” y un “10 minutos”, y cómo disfrutamos leyendo después de tantos meses sin saber de ningún cotilleo casposo.

PHERHENTIA ISLAND

Share and Enjoy:
  • Facebook
  • del.icio.us
  • Meneame
  • Google Bookmarks
  • Twitter
  • Digg

¡LAOS MOLA!

Después de la paz y tranquilidad que se respiraba en Luang Prabang, nos plantamos en Vang Vieng, y cual fue nuestra sorpresa al encontrar el pueblo lleno de guiris en bañador y bikini por el centro de sus calles bebiendo cubatas en tarros grandes de plástico llamados “buckets”. En las cartas de los ruidosos bares, restaurantes y discos encuentras marihuana, setas alucinógenas y opio, y sus rubias y gritonas relaciones públicas tienen escritas en el barrigón  las palabras  “Cheap Beer”.  Y allí estábamos Alba, Enrico, Miguel y yo sin poder creer que estuviéramos en el mismo Laos comunista, conservador y religioso al que acabábamos de llegar hacía unos días.

vang viengA pesar de semejante panorama para un par de treintañeros sin ganas de colocarse ni de volver al hostal bailando la conga, tengo que decir que el entorno natural del lugar es precioso, con increíbles acantilados, cuevas y ríos, así que decidimos hacer una excursión para visitar unas cavernas y bajar en kayak por el río Nam Song. Pasamos un día estupendo remando río abajo  y cuando íbamos llegando al pueblo, nos encontramos con más bares en las orillas al  estilo Bora-Bora Ibiza (para quien no lo conoce, el sitio más cutre y garrulo de la isla balear). Aquí va un pequeño video para que os hagáis una idea de cómo era, por cierto, el que se tira por la cuerda es Miguel, que aunque la fiesta no iba con nosotros, el columpio fue muy tentador.

Alba y Enrico son la pareja que conocimos en Chiang Rai (Tailandia) y con ellos hemos estado viajando los últimos 20 días. Lo pasamos bien juntos y nos  ponemos de acuerdo para buscar alojamiento, hacer excursiones, regatear con los tuc-tuqueros y elegir los sitios dónde comer. Seguiremos juntos hasta que lleguemos a Siem Riap (Camboya) y después ellos se irán a Vietnam y nosotros hemos cambiado los planes y nos vamos a Malasia, donde nos han dicho que hay lugares para bucear espectaculares.

Alba y Enrico remando en Vang Vieng

los cuatro en Vang Vieng

bakery escandinava en VientianeDejamos Vang Vieng y llegamos  bastante cansados a Vientiane, la capital del país. No facilitó las cosas el hecho de que no encontrábamos un sitio decente y a un precio razonable donde quedarnos a dormir. Al final se nos hacía de noche y desistimos la búsqueda quedándonos en un hostal bastante guarrillo y nada barato, así que allí estaba yo con la raqueta mata-mosquitos  dando zarpazos y Miguel con la linterna buscando chinches en la cama. A la mañana siguiente nos metimos en plan burbuja en una reluciente bakery escandinava a desayunar disfrutando de su aire acondicionado y sus ricos croissants, baguettes y capuchinos. En nuestra corta visita a Vientiane aprovechamos para ir a ver el Buddha Park, que como su nombre dice, es un parque lleno de buddhas.

Budha Park

sleeping busEl trayecto desde Vientiane hacia el sur del país fueron nada menos que 11 horas, pero hasta ahora uno de los más divertidos de nuestra vuelta al mundo. Viajamos en un “sleeping bus”, un autobús de los grandes que en vez de tener asientos, tiene literas. Son algo pequeñas, pero bastante cómodas y suficientes para el tamaño medio de los laosianos. Nosotros como éramos cuatro nos dieron las plazas del final del todo, era  una gran colchoneta con almohadas y mantas, nos sirvieron la cena y nos dormimos escuchando a Alba contar  historias para no dormir  sobre su curro como enfermera en el Clínico de Barcelona.

sleeping bus

Nuestro próximo destino era Si Phan Don, también conocido como las 4.000 islas. Un archipiélago que se forma en un punto dónde el río Mekong se ensancha ya casi en la frontera con Camboya. La mayoría de islas están sin habitar pero en al menos tres viven algunos agricultores y pescadores y también puedes encontrar unas cuantos hostales dónde dormir. Nosotros elegimos  la isla Don Khon, es un buen lugar para conocer  el estilo de vida rural y humilde del sur de Laos, muy muy tranquilo…sin coches, ni carreteras, ni ruidos (excepto el de los gallos a las 5 de la mañana) y sus habitantes son amables y muy sonrientes….sobretodo los niños, que  te saludan y  gritan “Sabaidiiiiii”(hola!) cuando pasas a su lado… entran ganas de llevarte un par en la mochila para España.

niños en Don Khon

paseo en bici por Don Kohn

Un día fuimos al otro lado de la isla a ver unas cataratas que aparecían en la guía. En un pequeño negocio familiar alquilamos unas bicicletas por  10.000kips (un euro)  al día, sin embargo a mitad de camino nos encontramos unos funcionarios del partido comunista que nos exigían 20.000kips (dos euros!!) para poder cruzar la calle. Nos pareció un precio desorbitado y además injusto, así que salió nuestra vena catalana – la de Alba y Miguel de nacimiento, la mía por adopción  – y nos dimos media vuelta para nocataratas Don Kohn tener que pagar dicho importe. Habíamos visto un mapa de la isla y creíamos que era posible llegar a las cataratas por otro camino más largo, así que empezamos a pedalear y después de dos horas conseguimos llegar.

Tras un bañito en el río y una deliciosa comida en el restaurante de una señora laosiana muy moderna y  simpática que hablaba inglés perfectamente, emprendimos el camino de vuelta y según la recomendación de la dueña del restaurante  hicimos  el camino más restaurante en las cataratascorto y atajamos el puesto de los funcionarios cruzando con las bicicletas por unos campos de arroz…. ¡lo que se puede llegar a hacer para ahorrar dos euros!

Nuestro próximo destino: Camboya  con ganas de ver Angkor Wat y Battamban y de empaparnos un poco de la espeluznante  y reciente historia del país.

Share and Enjoy:
  • Facebook
  • del.icio.us
  • Meneame
  • Google Bookmarks
  • Twitter
  • Digg

EL CURRY NUESTRO DE CADA DÍA

Cada mañana nos levantamos bien tempranito…sobre las 7 de la mañana, sin despertador ni nada. Nos duchamos (la primera ducha de las 4 o 5 del día), nos vestimos y nos vamos a la calle a buscar algún sitio donde tomar un café. Esto último que puede parecer una tarea fácil, es una de las más complicadas….difícil encontrar un sitio donde hagan un café decente, mira que tampoco soy tan sibaritas, me conformo con que no sea instantáneo ni sepa a ceniza. También  intentamos meterle algo al estómago, al principio buscábamos desayunos occidentales (tostadas, huevos revueltos….) pero ya hemos desistido, porque en general en Tailandia  la “western food” (comida occidental) es  bastante mala y muy cara también. Así que de buena mañana nos atizamos una sopa de noodles o un pad-tai.

EN BICI POR CHIANG MAI

Volvemos al hotel para enfrentarnos con esa gran pesada compañera: la mochila. Cada día hay que meter todos los trastos dentro…no entiendo cómo hay días que lo metes todo a la primera e incluso sobra sitio y otros días que no cabe ni a la de tres. No compramos nunca nada e intentamos deshacernos de todo lo que podemos (Gabriela dio buena cuenta de ello, que la mandamos a Barcelona bien cargadita). Nos hemos propuesto seguir dejando cosas hasta que bajemos a 15kg de mochila, si alguien está pensando en dar la vuelta al mundo o  hacer un viaje muy largo, es el máximo de kilos que yo le recomendaría que llevara encima, no sólo por la comodidad de viajar con menos peso, también  porque es el máximo de kilos que la mayoría de monjes aburridoscompañías low-cost te permite subir al avión sin pagar exceso de equipaje.

Lo siguiente es irnos a la estación de tren o de autobús (según disponibilidad) y comprar el billete más barato para el siguiente destino al que queremos viajar, intentamos que no sean más de 4 o 5 horas de trayecto para que no se haga demasiado pesado (aunque tuvimos uno que se alargó hasta 11 horas!). Así es como hemos atravesado Tailandia desde Bangkok hasta Chiang Mai por menos de 200baths (unos 4 euros). Los vagones de tercera categoría, aunque lentos como un caracol y sin ninguna comodidad, no están nada mal, primos-hermanos de algún que otro tren de Renfe.  Nos gusta más el tren que el bus, porque te puedes levantar y estirar las piernas, sacar la cabeza por la ventanilla, ir al wc y además puedes disfrutar de una ruta gastronómica, porque como son los trenes más baratos, paran en todos los pueblos y en cada uno  suben señoras a vender comida recién hecha, bebidas, frutas…y todo bien baratito, así que en el tren no se pasa nada de hambre, al contrario.

en el tren se come muy bien

Cuando llegamos a la ciudad de destino y nada más bajar del tren o autobús,  toca esquivar a los taxistas, conductores de tuc-tuc, agentes de viajes y otros listillos que te ofrecen ayuda interesada preguntando “where you going – where you going”. Evitarlos no siempre es fácil,  porque a veces las estaciones no están en el centro o porque estamos completamente desorientados y  no tenemos ni idea de cuál es la zona dónde estarán los hoteles. Los taxistas (esto es algo común en casi cada país en el que hemos estado y que me disculpe si alguno me esté leyendo y se pueda sentir ofendido) son bien astutos – por llamarlos de alguna manera – y no tienen ningún reparo en mentirte y decirte que el sitio está muy lejos sin estarlo o por supuesto querer cobrarte el doble por la carrera. Así que hacemos lo posible por pasar de largo e  ir andando (a veces nos hemos colado y luego ha sido una buena caminata) o buscar otro transporte público alternativo, aunque alguna vez nuestro cansancio puede más y cedemos a las insistencias del taxista de turno.

Siguiente misión: buscar un sitio donde dormir. Algo que esté más o menos céntrico, limpio, barato y a ser posible con Internet (esto último es a veces más complicado de lo que parecería). Siempre vemos las habitaciones antes de dar el “si quiero” y dependiendo de nuestras energías vamos a ver dos o tres hoteles para comparar o bien nos quedamos en el primero que vemos más o menos curioso.WAT PHRA SI SANPHET

Después de una merecida ducha, salimos a la calle para buscar un sitio donde comer algo. Casi siempre es un curry, que ya somos unos expertos catadores de los mismos…los hemos comido verdes, rojos, amarillos, naranjas y en todas sus variantes.  Nuestra pasión por el curry comenzó con un curso de cocina tailandesa que hizo Miguel en Barcelona, desde entonces hemos seguido probando y comparando currys, casi todos buenísimos, aunque tengo que decir que como el curry de mi Churry, no hay ninguno!

Una vez que tenemos el estomago lleno, volvemos al hotel a descansar un poquito, a veces una pequeña siesta, otras veces leemos la Lonely Planet para ver qué hay para ver en el pueblo o ciudad que toca.

WAT PHRA SINGHA media tarde cuando ya ha bajado un poco el sol, nos vamos de templos, unas veces caminando, en bicicleta o en barca.  No hay sitio que no tenga uno, dos, o más templos para visitar. Los hay para todos los gustos, con budas de todos los tamaños y posiciones. Los que más nos han gustado son Phra Singh en Chiang Mai y Phra Mahathat en Ayutthaya. En Lopburi tienen uno: Prang Sam Yot absolutamente lleno de monos….los dos primeros macacos que ves hacen gracia y les sacas una foto, pero cuando llevas toda la tarde caminando por la ciudad llena de monos,MONOS EN LOBURI les empiezas a coger bastante asco. Mucha gente pasea con un palo para quitárselos de encima, incluso nos avisaron de no tender ropa fuera para que no se la llevaran los monos.

Volvemos al hotel para darnos una ducha más y comenzar a rascarnos…porque es la hora en la que los picores comienzan a hacerse más insoportables. Aquí tengo que decir que además de los mosquitos, nos han PICOTAZOS EN EL BRAZO DE MIGUELpicado los chinches, así que vamos bien serviditos de picotazos. Nos rociamos de repelente, ponemos insecticida en el cuarto y damos unos cuantos raquetazos eléctricos con la raqueta mata-mosquitos que nos compramos al poco de llegar a Tailandia (gran invento!).

A la hora de cenar nos vamos a los mercados, porque no hay ciudad en Tailandia sin su mercado nocturno, son un auténtico deleite para los sentidos, sobretodo el paladar. Nos hemos dado cuenta de que es bastante común en Tailandia no cocinar en casa, sino ir directamente a estos mercados, comprar la comida ya lista y llevarla a casita muy bien preparada en sus múltiples recipientes de plástico (aquí en plástico no escatiman nada…).Disfrutamos probando comidas que no conocemos,  frutas nuevas y a cada cual más rara(como el roambután, esa especie de  lichee que hemos puesto en el banner), haciéndonos entender con los sonrientes tenderos y  echando fotos a todo lo que nos resulta curioso…sin duda una de las mejores formas de conocer Tailandia, ir a los mercados.

mercado de Phaitsanulok

Por último vamos a uno de los miles de seven-eleven que hay en este país a comprar una botella de agua y nos vamos al hotel donde nos espera la última de las duchas del día. Si tenemos, nos conectamos a Internet, otros días vemos algún capítulo de una serie en el ordenador y otros estamos tan cansados que vamos directos a dormir, porque nos espera otro intenso y largo día por el norte de Tailandia.

Share and Enjoy:
  • Facebook
  • del.icio.us
  • Meneame
  • Google Bookmarks
  • Twitter
  • Digg

MOGOLLÓN EN BANGKOK

calles de PerthFuimos unos días a Lancelin con la intención de hacer más surf, sin embargo las circunstancias del mar no lo permitieron, así que volvimos a Perth a pasar los últimos días en Australia e intentar gastar lo menos posible, dejando para nuestra etapa asiática todos aquellos pequeños caprichos que nos apetecía darnos: cenar en un restaurante, una buena cervezota en una terraza, el heladito de la tarde…. Dar la vuelta al mundo de low-cost en low-cost puede salir barato (ej. Perth-Bangkok 234€) pero te obliga a veces a planear con antelación los vuelos y no siempre es fácil calcularlo. Por cierto, que el otro día vimos un ofertón para volar a Tokio la primera semana de julio y nos hemos comprado el billete, así que si alguien se anima a conocer la gran nipona con nosotros, allí estaremos.

calles de BangkokHemos llegado a Bangkok y transitar por las calles de este mega-urbe puede parecer de todo menos aburrido…es un no parar de gente y más gente, coches, motos, taxis de colores, tuk-tuks y sobretodo comida…..comida por todos lados, puestecitos donde la preparan….de noodles, de sopas, de frutita bien peladita y cortadita, de fritos, arroces, pescados, pollos colgando….otros dónde venden vegetales, semillas, especias. Cuando ves tanta comida y sobretodo hueles tantos olores, tengo sentimientos encontrados: por una lado un poco de repelús de ver todo tan sucio, de pensar cómo habrán fregado esos cuencos roñosos en los que se cocina, me acuerdo del agua del grifo, las diarreas ….pero al mismo tiempo unacomida por las calles de Bangkok curiosidad terrible por probarlo todo, porque descubrir sabores nuevos me encanta, y en es especial, la comida tailandesa me fascina. Si además de tanta variedad, te encuentras con que lo más caro que te puedas comer por las calles de Bangkok no llega a un euro, ¡pues disfrutas más todavía!

puestos de comida, Bangkok
En medio de todo este caos de sensaciones, transitamos miles de turistas de todo tipo y condición: los mochileros trota mundos por Khao San Road, los turistas sexuales, los turistas de retoques y cirugías (por sólo 80€ te ponen botox!!), los que aprovechan su Semana Santa, etc , etc….
manifestaciones camisas rojas, BankokPor si todo esto fuera poco, también están las manifestaciones de los camisas rojas, aunque más que manifestaciones yo diría que tienen un auténtico campamento montado en pleno centro de la ciudad, con carpas, escenarios y equipos enormes de altavoces donde dan los discursos, tiendas de campaña, wc públicos, duchas, peluquería, masajes, más puestos de comida, de merchandising y gente y más gente literalmente acampada en medio de la calle. Nos dimos una vuelta y en absoluto tuvimos la sensación de peligro, al contrario, allí parece todo el mundo muy tranquilo, dispuestos a no moverseacampada camisas rojas, Bangkokhasta que no se celebren las elecciones anticipadas que reclaman, para que haya un cambio de gobierno. Al rey, sin embargo (que es de los que reina pero no gobierna) parece que todo el mundo lo quiere mucho y allá donde vas te encuentras unas fotos enormes del buen hombre con gafas y sus mejores galas.
Cuesta un poco habituarse a tanto ajetreo, pero es emocionante y completamente distinto al resto de países por donde hemos estado. A veces nos preguntan (sobretodo la familia) si no nos cansamos de de tanto viajar, y la verdad es que no…que nos apasiona, y que además llegar a un país nuevo significa cambiar totalmente la perspectiva, de cultura y de ritmo, es comenzar una nueva aventura.
Mañana llega a Tailandia nuestra amiga Gabriela, la primea que se ha animado a compartir parte del viaje con nosotros y estamos muy ilusionados con su llegada. Estoy deseando verla, achucharla y recorrer la ciudad con ella, bañarnos en las playitas de las islas del sur, tomarnos unos cocktels y reírnos hasta que nos duela la tripa.
Elena y Miguel en la puerta del hotel de flashpaquers "SO"Y hablando de amigos, quiero aprovechar para enviar un abrazo muy muy fuerte a Pablo y Elena, la pareja sevillana que conocimos en Nueva Zelanda, que por causas de fuerza mayor han tenido que volver a España mucho antes de lo previsto….Elena, esperamos que estés bien prontito , ¡muchos ánimos!
Y por último comentar que hemos añadido un segundo álbum de fotos de Australia y hemos actualizado la página de gastos (que nos consta que tiene muchos fans), también recordar que si necesitáis un billetito de avión para este verano, lo podéis comprar haciendo click en algunos de los links que hay en la web (vueling, spanair, rumbo y e.dreams) y que por cada compra nos dan 4 euritos, que no está mal!

Share and Enjoy:
  • Facebook
  • del.icio.us
  • Meneame
  • Google Bookmarks
  • Twitter
  • Digg

DE ESTE A OESTE DE AUSTRALIA

Después de seis meses deambulando por el mundo me había olvidado de lo que significaba estar en una gran ciudad, con playa y evento multitudinario Gay Pride….en algunos momentos me he sentido como estar en Barcelona la primera semana de agosto.

preparados para la gran nochePara quien no se pueda poner en situación, aclararé que la mayoría de los gays (algunos, más listos, pasan de todo y son la mar de felices) nos sometemos a una especie de auto-esclavitud que consiste en que hay que llegar a estas super-fiestas a cual más guapo, más bronceado, más cachas y más a la moda. Y claro, allí estábamos Miguel y yo, que durante seis meses nos había importado un bledo todo lo anterior pero rodeados de nuestros amigos de Sydney absolutamente preparados para la ocasión. A los poco días nos contagiamos de la situación e intentamos hacer milagros de última hora. En mi caso consistió en un corte de pelo en China Town, unas bermudas nuevas, un par de tardes al sol en Bondi Beach y una semana a dieta en la que pasé más hambre que el perro de un ciego para conseguir perder sólo 300 gramos.

La fiesta estuvo muy bien, según dicen más de 50.000 personas, en tres mardi grasrecintos enormes unidos por una zona al aire libre con puestecillos de comida y con marcha hasta el amanecer a ritmos de dj´s  como David Guetta y Carl Cox y actuaciones en directo como la de George Michael o Kelly Rowlands. Bailé como un descosido (like a maniac on the dance floor) que después de tantos meses, ni me acordaba de lo que era una discoteca, incluso llegamos a un after la mar de divertido….aunque luego nos llevó dos días  recuperarnos del todo, y es que la edad no perdona y como explicábamos  a nuestros colegas australianos: “our rice is over” (se nos pasó el arroz).

Y así sin darnos cuenta, se terminó la semana en Sydney, que para mi ha sido de lo mejor del viaje, la ciudad tiene una energía especial que te invita a estar en la calle, en los parques, a pasear por el harbour y disfrutar de las vistas, a ir a la playa…y además la hemos compartido con muchos amigos, que nos han alojado, acompañado y ayudado en todo lo que estaba en sus manos….nunca olvidaré la hospitalidad australiana, desde las personas más cercanas hasta el desconocido en la calle que te pregunta si necesitas algo cuando te ve un poco perdido.

MELBOURNEDespués de Sydney fuimos a Melbourne, una ciudad muy interesante llena de teatros, museos, cafés, restaurantes y  perfecta para perderte paseando. Nos sorprendieron gratamente barrios  como Fitzroy y Collingwood llenos de tiendecitas y bares independientes y muy originales, parece que las franquicias , grandes cadenas y tiendas de marca todavía no han aterrizado por estas zonas y hacen que  cada paso por sus calles sea único y no la repetición de los mismos logotipos y grandes empresas que encuentras en el centro de cada gran ciudad del mundo.

La casa de intercambio donde nos quedamos en Melbourne era simplementeCASA MELBOURNE espectacular….en serio, era como sacada de una revista de decoración. Además, situada en frente del mar, en un barrio con mucho encanto llamado St.Kilda. También nos fuimos de cenita a un restaurante monísimo con Leight y Peter que habíamos conocido en Sydney y se ofrecieron a hacer de anfitriones en su ciudad, quizás somos pesados repitiéndolo tantas veces, pero es que los australianos nos han tratado genial allí donde hemos estado….no conozco otro sitio en el mundo (todavía) donde la gente sea tan hospitalaria y abierta a conocerte y saber de tu viaje, tu país, tu vida….es curioso además que todo el mundo es “fan” de Barcelona y el que no ha estado, sueña con ir algún día.

CENA MELBOURNE

Pero no es oro todo lo que reluce….y como no, algo nos tenía que pasar, que parece que la racha de buena suerte estaba durando demasiado. En Melbourne nos fuimos un día a comer en un restaurante en China Town, comimos, pagamos con la tarjeta (que se llevó la camarera por un par de minutos) y  nos fuimos. Esa misma noche Miguel recibe un mail del banco diciendo que hay sospechas de uso fraudulento de su tarjeta de débito. Inmediatamente llama al banco y así es, esa tarde se habían hecho 5 compras en Francia por valor de más de Fitzroy1.000euros. Le decimos al banco que eso es imposible, que estamos en Australia y la última vez que se había usado la tarjeta había sido en Melbourne en el restaurante de China Town. Nos dice el banco que hay que denunciarlo a la policía y enviarles  la denuncia para que podamos recuperar los importes defraudados. Al día siguiente nos levantamos, vamos a una comisaría y explicamos lo sucedido y cual es nuestra sorpresa cuando nos dice el señor guardia que claro….”las operaciones estan hechas en Francia y no podemos poner allí la denuncia”….mierda , mierda y mierda….tuvimos unos minutos de desesperación y de preguntarnos ¿qué coño hacemos ahora???? Total, que nos fuimos a otra comisaría distinta y volvimos a explicar todo lo sucedido, esta vez omitiendo la información de que los pagos se habían realizado en Francia. EstaFitzroy claro que nos habían robado y punto, y había sido desde Australia y casi con total seguridad  en ese puñetero restaurante, porque era el único sitio donde nuestra tarjeta había desaparecido de nuestra vista por un tiempo suficiente como para poder ser copiada. Conseguimos la dichosa denuncia y la enviamos al banco, ahora sólo queda esperar a que nos devuelvan el importe….

Como entre fiestas, timos, robos  y demás se nos ha ido un dineral en Australia, decidimos cambiar los planes y no viajar al centro del país, donde está el monte Ulurú, excursión que nos suponía como mínimo otros 1.000 dolares. Así que buscamos un vuelo para venir hasta Perth y como nos costaba lo mismo venir con Qantas que con las low-cost, pues volamos con la primera y vaya, menuda diferencia. Era el primer vuelo de todo el viaje con tu pantallita de dvd, desayuno, galletitas….¡las 4 horas se nos pasaron volando!(claro).

centro de PerthY aquí estamos en Perth, la ciudad más fea de Australia (con diferencia), pero con un clima perfecto y unas playas de película. Estamos alojados con los Smedley, familia australiana con la que hacemos el intercambio…pero esta experiencia se la dejo a Miguel para el próximo post, que yo en este ya me he enrollado bastante.

Share and Enjoy:
  • Facebook
  • del.icio.us
  • Meneame
  • Google Bookmarks
  • Twitter
  • Digg