Jun272010

BUCEO Y TURISMO SEXUAL

Algo que nos ha llamado mucho la atención de Filipinas es que en comparación con otros países del sudeste asiático, aquí hemos encontrado muy pocos mochileros. Los pocos turistas que hemos visto son señores gordos y mayores acompañados de chicas filipinas a las que doblan o triplican la edad.  Hombres fanfarrones, que se las dan  de millonarios y presumen de sus conquistas a las que no tratan demasiado bien. Para hacerse una idea del ambientillo de los sitios de playa, en  Alona Beach (Panglao Island), los vendedores ambulantes tienen gafas de sol, pulseritas  y Viagra…. (sobran los comentarios).

Quizás por esto del turismo sexual y por lo pobre que es el país, mucha gente cuando te ve, se le enciende el símbolo del euro en los ojos o la esperanza de una vida mejor en Europa. Creen que todo occidental está forrado y deseando dejarse la pasta o tener sexo con alguna chica, así que es difícil mantener una conversación normal con alguien sin que tarde o temprano te ofrezcan algo: una moto, un tour, un masaje, un hotel, una chica…

Isla de Malapascuacasitas típicas filipinas

banco-sardinasNosotros, lo mejor de Filipinas lo hemos vivido en el fondo del mar. Hemos podido bucear en todas las islas donde hemos estado y además a muy buen precio. Como resumen de todo lo que hemos visto y para no aburrir con el tema del buceo diré que nos encantaron las inmersiones en Apo Island con una visibilidad de más de 25 metros, que conseguimos ver el famoso tiburón zorro y que yo me acojoné bastante al verlo (media unos 4 metros de largo). Una experiencia alucinante fue bucear en la Isla Pescador entre bancos de cientos (o quizás miles) de sardinas…son muy brillantes y cuando estás en medio es como estar rodeado de lucecitas pequeñas que se mueven en la misma dirección, como un viaje por el espacio en las películas de ciencia ficción.

buceo en Apo Island

Otras cosas curiosas que hemos encontrado en Filipinas son las peleas dechico con uñas largas gallos, son muy populares, y mucha gente tiene en su corral gallos  bien hermosos a los que cuidan y dan de comer con esmero con el fin de prepararlos para las peleas. No fuimos a ver ninguna porque nos daba un poco de yuyu. También el hecho de que muchos señores llevan las uñas largas y muy bien arregladas, algunos incluso pintadas con llamativos colores.

Y después de estas últimas semanas de islitas, pueblecitos y playitas, nos vamos a Hong Kong primero y a Tokio después, un cambio de chip radical, con muchas ganas de perdernos  y disfrutar del caos de las grandes ciudades.

Por último (y este párrafo lo escribo sin que se entere Miguel) comentaros que su cumpleaños es el próximo 1 de Julio y estoy seguro que le haría muchísima ilusión recibir algunas felicitaciones de nuestros fieles seguidores de melargodeviaje. ;-)

Alona Beach

Siquijuol

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Jun142010

VIAJES MENTALES

Mi cuñado James, antes de empezar esta vuelta al mundo, me dijo que uno de los mejores recuerdos que tiene de un viaje que hizo de seis meses por el Amazonas, es el cómo la mente, al viajar, hacia sus propios viajes pensando en mil cosas. Entonces no comprendí bien a qué se refería y ahora, 9 meses después, le entiendo perfectamente.

Comiendo pipas en uno de los muchos viajes en bus...Debe ser algo bastante frecuente en los viajes largos, en los que la mente, “libre”del estrés del día a día y lejos de todo lo que representa, se entretiene en pensar cualquier cosa. Sobretodo sucede cuando viajas (o sea, desplazándome de un sitio a otro) porque son horas y horas, metidos en barcos, trenes, estaciones de buses, esperando en puertas de embarque, viajes eternos en autobuses nocturnos….  escuchando música (o no) y viéndolo todo pasar delante de ti….

No pretendo ponerme profundo ni buscarle el lado filosófico al viaje, porque en esos “viajes paralelos” la cabeza  piensa de todo, desde  la tontería más grande (Isabel Preysler, ¿es filipina o es “mixta”?)  a la cosa más trascendental (¡qué coño voy a hacer con mi vida cuándo regrese a España!).

A ver, también es verdad que siempre podemos conversar el uno con el otro, pero llevamos 9 meses de viaje las 24 horas juntos, y hay tiempo para todo.

En autobuses nocturnos nos hicimos el trayecto desde Kuala Lumpur hasta la pequeña isla Perhentia (Perhentia Kecil) y en otro autobús nocturno nos hicimos el trayecto desde esa isla hasta otra, más abajo, llamada Palau Tioman. Lo bueno de los autobuses nocturnos es que te ahorras la noche de hotel y lo malo es que duermes fatal (si duermes…).

Palau Tioman

En las dos islas hemos buceado y nos han gustado las inmersones, pero ha sido en Palau Tioman dónde hemos flipado con el manto de coral blanco que cubre el fondo (lo llaman “potato coral”). Metros y metros de coral que se parecen a lo que ves cuando vas en avión y debajo tienes nubes blancas que parecen de algodón… pues lo mismo, pero debajo del agua . No hay fotos porque nuestra camara no es sumergible :-(

El cruce de fronteras entre Malasia y Singapore fue super bien. Acostumbrados a los dudosos “pagos” que hay que hacer en Laos y Camboya a los oficiales de inmigración, en este paso nada de eso. Todo super organizado, preludio de lo que más tarde nos encontrariamos en Singapur.

Singapur es rara, porque es una ciudad – isla – estado, dónde se mezclan muchas culturas (en su mayoría indios, chinos y malasios) y en la que todo funciona a la perfección (o al menos eso es lo que parece). Está limpia (lo de que está prohibido mascar chicle es verdad) y no te encuentras a ningún pobre mendigando por las calles. Puedes pasear por Chinatown o Little India, y en minutos cambiar de entorno y estar entre rsacacielos super futuristas.

Chinatown

Nuevo hotel en construcción...

Si además te gusta el shopping, aquí hay centros comerciales hasta debajo de las piedras. Nos ha gustado por esa mezcla de culturas (que se traduce en platos diferentes :-) y porque la hemos conocido en compañia de Alejandro, un chico argentino muy majo que conocimos en Malasia.

CIMG6991_2

Y de Singapore a Filipinas, dónde estamos ahora. En Filipinas sólo nos va a dar tiempo de ver la zona central, las Visayas, porque cuando entras en el país el visado es de sólo 20 días y si lo queres alargar, te toca soltar una pasta. Nos ha sorprendido la pobreza (no sé por qué no creíamos que fuera tan pobre) y el hecho de que todo el mundo hable inglés (muchos perfectamente) .  Hemos venido a seguir buceando y a ver si podemos bucear con Tiburones Zorro y Tiburones Martillo, las dos especies en peligro de extinción pero que todavía pueden verse con bastante frecuencia por esta zona. ¡A ver si tenemos suerte!

thresher

La foto no es nuestra, está sacada de Internet.

Este viernes se casan en España nuestros amigos César y Juan Pablo. Nos da pena no poder estar allí con ellos y poder celebrarlo, pero esperamos poder hacerlo a nuestra vuelta. Chicos, ¡Muchas Felicidades!

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Jun042010

ASIA POBRE-ASIA RICA

Bayon, Angkor WatSiem Riap (Camboya), nos despiertan a las 4 de la mañana desde la recepción de la Guesthouse, nos quitamos la legaña y bajamos lo antes posible. Allí nos espera el personal del hotel con nuestro desayuno en 4 paquetitos y 4 bicicletas listas para pedalear en la oscuridad hasta Angkor Wat  y así poder ver el amanecer desde uno de sus templos: Bayon.

Casi sin aliento, una hora más tarde conseguimos llegar y totalmente preparados con cámara en mano para hacer “la foto” del viaje, el día amaneció completamente nublado y no vimos ni un rayo de sol. Un poco  de chasco después de semejante madrugón,  pero a pesar de esto, Angkor Wat es simplemente espectacular y disfrutamos durante 3 días recorriendo la mayoría de sus templos en bicicleta.

El primer día comenzamos con el templo  de  Ta Prohm, que  estáTa Prohmcompletamente en ruinas y en su mayor parte devorado por la naturaleza, es impresionante ver como han crecido los árboles entre sus paredes. En él se rodó Tom Rider, película que no he visto pero si que recuerdo algún trailer con la buenorra de Angelina Jolie dando saltos entre sus piedras.

Bayon

Angkor WatEl templo Bayon tiene esculpidas en piedra  216  gigantes caras del egocéntrico emperador Jayavarman VII  mirando hacia todos los lados. Está muy bien restaurado gracias a la ayuda de los japoneses, no puedo decir lo mismo  de otros templos restaurados por chinos que no tuvieron la misma suerte y el resultado se veía bastante más chapucero.

Dejamos  para el último día Ankor Wat , que fue declarado una de las 8 maravillas del mundo y que desde su construcción en el siglo XII nunca ha dejado de usarse como lugar de oración y se mantiene casi al 100% en pie.

Angkor Wat

En Siem Riap, además de templos, también disfrutamos de algunos pequeños lujos en la MotherHome Guesthouse, un sitio que descubrimos gracias a los buenos reviews de Tripadvisor y donde estuvimos como reyes durante 5 días. Por unos 14 € (7 cada uno) teníamos una habitación nueva y reluciente que nos arreglaban cada día, con aire acondicionado y baño impoluto, un desayuno buffet que  nos daba fuerzas para toda la mañana, Internet, bicicletas gratis, servicio de pick up y ¡hasta un masaje gratis por estancia! Por si esto fuera poco, cuando volvíamos de cualquier paseo, su personal de sonrisa incansable nos esperaba en la puerta con una toallita fresca para quitarnos el sudor.  Vaya,¡ que así da gusto ser mochilero! y es que (aunque podría pensarse que es al contrario) conforme pasan los meses, más señoritos nos estamos volviendo. Aunque cuando más nos hemos dado cuenta del chollo que teníamos en Siem Riap, ha sido días más tarde al llegar a Kuala Lumpur – ciudad de la que hablaré más tarde –  y encontrarnos en un zulo sin ventana, sin baño y sin nada de lo que antes he enumerado por  casi el doble de precio.

curso de cocinaUn día nos fuimos los cuatro a hacer un curso de cocina, habíamos probado varias  veces un plato muy típico de la comida Jemer llamado “Amok  de pescado”  y estábamos deseando aprender a cocinarlo y poder sorprender algún día a nuestros amigos y familiares con una deliciosa cena Camboyana. Lo pasamos bien durante toda la mañana, primero yendo al mercado, luego cocinando y preparando varios platos. A pesar de nuestros esfuerzos, el Amok nos salió bastante mal, ni se parecía al que habíamos probado en los restaurantes, sin embargo hice unos rollitos de verduras y cerdo que me salieron bastante ricos.

Acodo es el nombre de un orfanato que fuimos a visitar gracias a las recomendaciones  de nuestros amigos sevillanos Pablo y Elena, que estuvieron allí el año pasado y recolectaron a través de su blog  una importante suma de dinero para ellos.

No teníamos muy claro si queríamos donar dinero, así que nos fuimos al mercado a comprar arroz ya que en su web dice que la comida es bienvenida y que necesitan unos 50kg de arroz diarios. No habíamos pensado en la logística y nos costó un poco llegar hasta el lugar con las bicicletas y todo el arroz repartido en varias bolsas.ACODO

Una vez allí nos explicaron como funcionaban , lo que hacían, lo que aprendían,  lo que necesitaban…..resumiendo, era un grupo de unos 50 niños  sin padres o abandonados por ellos que no tenían absolutamente nada ni a nadie en este mundo. Las instalaciones eran muy humildes, dormían en unas colchonetas encima de un escenario donde hacían bailes y cantos para los turistas que de vez en cuando nos acercábamos por allí. También tenían un par de aulas donde tomaban clases de inglés gracias a algún que otro voluntario que solían tener en el centro.

Hicieron una actuación con danzas típicas Jemeres y después estuvimos jugando con ellos, eran muy cariñosos y algunos de ellos podían tener una conversación en ingles más o menos fluida. Te abrazan, te preguntan cosas, te piden que juegues con ellos y que vuelvas a verlos. Hablando con una de las voluntarias – una señora australiana que había dejado su trabajo en Byron Bay y llevaba allí tres meses viviendo y  cuidando de los niños – nos comentaba que en los últimos tres días no había ido ningún turista, así que no habían podido  recolectar dinero ni comida y no tenían absolutamente nada. Fue ella misma quien había donado algo de dinero para poder comer ese mismo día.

Con el corazón en un puño, los cuatro donamos el dinero que llevábamos encima pero con la sensación de no dar nada y estar dejando allí abandonados a todos esos pequeños que nos preguntaban si íbamos volver…. En fin, que al día siguiente teníamos el vuelo a Malasia y aunque nosotros no hemos hecho ninguna recolecta para ellos, os pasamos su web por si alguien quiere colaborar o por si queréis visitarlos un día. A nosotros nos dio la sensación de que la organización  era  honesta y de que lo que se aporta es para los niños, que falta les hace.

ACOCO

tren Kuala LumpurCon el recuerdo de los niños, la sensación de haber visitado uno de los países con la gente más cálida, buena y sencilla del viaje y con la espalda relajada gracias a lo bien que dormíamos en nuestro pequeño paraíso de Guesthouse, dejamos Camboya y también nuestros  queridos compañeros de viaje Alba y Enrico, que se quedaban más tiempo en el país y se aventuraban en un trekking por las montañas. En unas dos horas nos plantamos volando en Kuala Lumpur, ¡que gusto volver a viajar en avión!  Nada más desembarcar  nos encontramos en un aeropuerto reluciente lleno de anuncios de Samsung, Nokia, McDonald´s, KFC, etc….todas esas cosas de la globalización que casi habíamos olvidado.  Podrías CENTRO COMERCIALpensar que has llegado a cualquier ciudad europea o norteamericana sino fuera por un detalle: la inmensa mayoría de las mujeres llevan velo y muchas de ellas (no la mayoría) van tapadas de negro hasta las orejas y caminan detrás del marido como auténticas esclavas. Esto nos ha sorprendido bastante – quizás porque es el primer país árabe que visitamos en el viaje- pero no puedes sino sentir lástima por ellas… no las ves hablando con nadie, no se les ve la sonrisa , ni ningún tipo de expresión en la cara, incluso se toman el café por debajo del velo….están completamente anuladas.

En Kuala Lumpur está el barrio de China Town lleno tiendas con trastos deLITTLE INDIAimitación y el de Little India con cuatro bares de curry, el resto de la ciudad son edificios de oficinas y centros comerciales. Para el que venga con pasta y  ganas de comprar, aquí encontrará los “Shopping” más grandes, lujosos y ostentosos que se pueda imaginar. Nosotros con nuestro presupuesto ajustado y sin ganas de comprar algo inútil que nos pese en la mochila, dejamos esta ciudad en  dos días con la sensación de que si no volvíamos nunca, tampoco pasaba nada.

torres petronasPero antes de partir, hicimos la visita obligada a las torres Petronas, propiedad de la compañía petrolífera malasia. Antes de subir te enchufan un video en el que te explican lo maravillosa que es la empresa y en todo lo bueno que hace para la comunidad….por momentos puedes pensar que son las torres de una “charity” y no de una petrolera. Visto el video, subes por el ascensor al corredor que hay entre ambas torres, más o menos en el piso 40, y te quedas con las ganas de subir hasta arriba (tiene más de 80 pisos).

Estos últimos  días los hemos pasado algo desconectados en las islas Perhenthias, en el noreste del país. Unas islas muy bonitas, llenas de cocoteros, arena blanca, chiringuitos de madera y  posibilidad de relajarte unos días sin hacer nada.

También hemos estado buceando, y aunque no han sido las inmersiones tan buenas como en Tailandia, si que hemos visto alguna tortuga, un par de tiburones y un barco hundido lleno de barracudas y erizos de mar.

Algo curioso de la isla, es que conocimos a un montón de españoles, unos de vacaciones forzosas (en el paro) y otros trabajando en un centro de buceo, donde un día revisando las revistas, encontramos el “Pronto” y un “10 minutos”, y cómo disfrutamos leyendo después de tantos meses sin saber de ningún cotilleo casposo.

PHERHENTIA ISLAND

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May222010

ME QUEDO CON CAMBOYA

De los tres países que hemos visitado hasta el momento en el sudeste asiático, Camboya ha sido el que más nos ha gustado, posiblemente porque aquí es dónde más hemos percibido la amabilidad de la gente.  No es extraño que al cruzarte por la calle te saluden, o que te sonrían con una pedazo sonrisa de oreja a oreja al verte pasar en un tuk tuk. Son amables y cálidos en el trato, y los que intentan venderte algo (léase tuctuqueros, comerciantes y demás) lo hacen sin agresividad y sin ser pesados. Una grata sorpresa que sorprende aún más si pensamos en la terrible historia reciente de este país y el infierno por el que han tenido que pasar los Camboyanos.

Niños camboyanos posando para la foto. En Battambang

De 1975 a 1979 el país fue gobernado por los Jemeres Rojos (Khmer Rouge), un grupo guerrillero que al llegar al poder instauró un sistema totalitario con la idea de crear un estado agrario/campesino dónde no existieran ni clases sociales ni cultura urbana. Aislaron al país del exterior, se cerraron escuelas, hospitales y fábricas, se abolieron la moneda y el sistema bancario, se prohibió el ejercicio de cualquier religión y se confiscó toda la propiedad privada. Liderados por Pol Pot, se evacuaron las ciudades y  se sometió a la población del país a trabajos forzados en el campo.  Con esa idea en la cabeza practicaron detenciones arbitrarias, torturas y asesinatos masivos. Niños, mujeres, hombres…. daba igual. Llevar gafas, tener estudios o hablar un idioma eran suficientes para considerarte “enemigo” del sistema y asesinarte.  En los casi 4 años que duró ese régimen, las torturas, ejecuciones, hambrunas y trabajos forzados mataron a 1,7 millones de personas (y la cifra es una estimación, hay expertos que hablan de 2,5 millones). Es decir, unas 1.000 personas al día. Una auténtica barbardad si pensamos que la población del país en 1975 era de 7,1 millones. Un genocidio en toda regla que sucedió hace sólo 35 años y después del Holocausto judío…. ¿Qué hizo la comuidad internacional? Pues nada, la historia se repite y no fuimos capaces de hacer absolutamente nada para evitarlo.

Fotos de los asesinados y torurados en el S-21En el 79 los vietnamitas invadieron Camboya, liberaron al pueblo de los Jemeres Rojos, y descubrieron semejante percal. Pero claro, era plena Guerra Fría, y los países del bloque capitalista no podían reconocer a los vietnamitas (comunistas) como gobierno legítimo de Camboya. Así que los Jemeres Rojos ocuparon, con el consentimiento del resto de paises miembros, un asiento en la Asamblea General de las Naciones Unidas hasta 1991. Es decir, los asesinos representando a los asesinados ante el mundo entero. Que cada cual saque sus propias consecuencias. Termino aquí la clase de historia (¡hay que ver lo que uno aprende cuando viaja!), pero por eso empezaba diciendo que el caracter alegre y amable de los camboyanos sorprende, porque les sobran los motivos para no ser ni una cosa ni la otra.

Con algo leído de todo lo anterior dejamos las 4000 islas en Laos para poner rumbo hacia la capital de Camboya, Phnom Penh (yo lo pronuncio Pon Pen, pero no sé si está bien).

Imagen de Don Khon desde Don Det, en las 4000 Islas, Laos

El cruce de frontera entre Laos y Camboya fue relativamente sencillo, aunque nos tocó pagar lo que ellos llaman “stamp fees” (tasas por sellarte). En el lado Laosiano te piden 2 dólares, y en el lado Camboyano, primero te piden un dolar unos tíos con batas blancas (¿médicos?) que te toman la fiebre y te preguntan si estás costipado, enfermo, etc….

Estos no sellan nada, y cuando les dices que es extraño pagar un “stamp fee” sin obtener sello (porque no te sellan nada),te sonríen y se encogen de hombros, como diciéndote “si majete, ya sabemos que canta la zarzamora, pero lo necesitamos más que tu”. Luego pagas el visado a unos oficiales camboyanos (este sí que es un pago oficial) y por último les sueltas otro “stamp fee” al que hace el control aduanero. Entre unos y otros, 4 dolares que se meten directamente en el bolsillo. Si te pones muy burro, puedes no pagarlos, como una chica que iba con nosotros que se empeñó, con muy buenas formas y siempre sonriendo (lo peor que puedes hacer en los países de esta zona es enfadarte y perder la calma), en hablar con alguien por telefono que le dijera que el “stamp fee” era legal. Al final se salió con la suya y no pagó mas que los 23 dolares del visado.

Estuvimos sólo un día en Phnom Penh, y lo dedicamos a visitar los lugares que atestiguan el genocidio: el centro S-21 y el campo de exterminio a las afueras de la ciudad. El S-21 era un antiguo colegio que se usó por los Jemeres Rojos como centro de interrogatorio y torturas. Hoy museo, sirve para dar a conocer lo que pasó y puedes contemplar las celdas, los métodos de tortura, y las fotos de todos los que por allí pasaban.

Celdas de madera en el edificio B del S-21

La cara de este chico lo dice todo

Del s-21 se los llevaban al campo de exterminio a asesinarlos, y allí, que hoy es un monumento en honor a la memoria de los muertos, caminas entre fosas, huesos humanos y restos de ropa que llevaban al ser enterrados. Se nos quedó a los 4 un mal cuerpo impresionante. De ahí, para recuperarnos, fuimos al Palacio Real de Phnom Penh, similar al de Bangkok, pero no tan grande.

Palacio Real de Phnom Penh

La última parada que hemos hecho en Camboya antes de llegar a los templos de Angkor Wat – Siem Reap ha sido la pequeña ciudad colonial de Battambang.

El mercado central de Battambang, con el reloj art decó

No tiene el encanto de Luang Prabang (Laos) pero estuvimos como reyes porque decidimos darnos el gustazo de quedarnos en un super hotel para celebrar el cumple de Álvaro. El hotel se llama La Villa, y es un hotel pequeño (hotel boutique) , en una antigua casa colonial francesa a orillas del río, decorado con muebles art decó y servicio exquisito…. y lo mejor: una piscina estupenda.

Nuestra habitación, la 4, gigante

La piscina de La Villa

Un lujazo a precios de hostal en Europa. Pasamos dos días en Battambang, y visitamos una antigua fábrica de Pepsi que abandonaron cuando llegaron los Jemeres Rojos, la antigua estación de tren, y un templo a las afueras que dicen sirvió de inspiración para construir los templos de Angkor Wat.

Los templos a las afueras de Battambang

La fábrica de Pepsi abandonada

Battambang merece la pena visitarla aunque sólo sea por hospedarse en La Villa, pero es también una buena forma de partir el viaje entre Phnom Penh y Siem Reap (Ankor Wat) y disfrutar de la amabilidad de su gente. Por cierto, en Battambang, y sirve de muestra de la alegría de su gente, cada día a partir de las 5:30 de la tarde salen miles de personas a bailar aerobic en un paseo que hay al lado del río. Montones de personas de todas las edades bailando al son de diferentes ritmos….

Aerobic en Battambang

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May192010

¡LAOS MOLA!

Después de la paz y tranquilidad que se respiraba en Luang Prabang, nos plantamos en Vang Vieng, y cual fue nuestra sorpresa al encontrar el pueblo lleno de guiris en bañador y bikini por el centro de sus calles bebiendo cubatas en tarros grandes de plástico llamados “buckets”. En las cartas de los ruidosos bares, restaurantes y discos encuentras marihuana, setas alucinógenas y opio, y sus rubias y gritonas relaciones públicas tienen escritas en el barrigón  las palabras  “Cheap Beer”.  Y allí estábamos Alba, Enrico, Miguel y yo sin poder creer que estuviéramos en el mismo Laos comunista, conservador y religioso al que acabábamos de llegar hacía unos días.

vang viengA pesar de semejante panorama para un par de treintañeros sin ganas de colocarse ni de volver al hostal bailando la conga, tengo que decir que el entorno natural del lugar es precioso, con increíbles acantilados, cuevas y ríos, así que decidimos hacer una excursión para visitar unas cavernas y bajar en kayak por el río Nam Song. Pasamos un día estupendo remando río abajo  y cuando íbamos llegando al pueblo, nos encontramos con más bares en las orillas al  estilo Bora-Bora Ibiza (para quien no lo conoce, el sitio más cutre y garrulo de la isla balear). Aquí va un pequeño video para que os hagáis una idea de cómo era, por cierto, el que se tira por la cuerda es Miguel, que aunque la fiesta no iba con nosotros, el columpio fue muy tentador.

Alba y Enrico son la pareja que conocimos en Chiang Rai (Tailandia) y con ellos hemos estado viajando los últimos 20 días. Lo pasamos bien juntos y nos  ponemos de acuerdo para buscar alojamiento, hacer excursiones, regatear con los tuc-tuqueros y elegir los sitios dónde comer. Seguiremos juntos hasta que lleguemos a Siem Riap (Camboya) y después ellos se irán a Vietnam y nosotros hemos cambiado los planes y nos vamos a Malasia, donde nos han dicho que hay lugares para bucear espectaculares.

Alba y Enrico remando en Vang Vieng

los cuatro en Vang Vieng

bakery escandinava en VientianeDejamos Vang Vieng y llegamos  bastante cansados a Vientiane, la capital del país. No facilitó las cosas el hecho de que no encontrábamos un sitio decente y a un precio razonable donde quedarnos a dormir. Al final se nos hacía de noche y desistimos la búsqueda quedándonos en un hostal bastante guarrillo y nada barato, así que allí estaba yo con la raqueta mata-mosquitos  dando zarpazos y Miguel con la linterna buscando chinches en la cama. A la mañana siguiente nos metimos en plan burbuja en una reluciente bakery escandinava a desayunar disfrutando de su aire acondicionado y sus ricos croissants, baguettes y capuchinos. En nuestra corta visita a Vientiane aprovechamos para ir a ver el Buddha Park, que como su nombre dice, es un parque lleno de buddhas.

Budha Park

sleeping busEl trayecto desde Vientiane hacia el sur del país fueron nada menos que 11 horas, pero hasta ahora uno de los más divertidos de nuestra vuelta al mundo. Viajamos en un “sleeping bus”, un autobús de los grandes que en vez de tener asientos, tiene literas. Son algo pequeñas, pero bastante cómodas y suficientes para el tamaño medio de los laosianos. Nosotros como éramos cuatro nos dieron las plazas del final del todo, era  una gran colchoneta con almohadas y mantas, nos sirvieron la cena y nos dormimos escuchando a Alba contar  historias para no dormir  sobre su curro como enfermera en el Clínico de Barcelona.

sleeping bus

Nuestro próximo destino era Si Phan Don, también conocido como las 4.000 islas. Un archipiélago que se forma en un punto dónde el río Mekong se ensancha ya casi en la frontera con Camboya. La mayoría de islas están sin habitar pero en al menos tres viven algunos agricultores y pescadores y también puedes encontrar unas cuantos hostales dónde dormir. Nosotros elegimos  la isla Don Khon, es un buen lugar para conocer  el estilo de vida rural y humilde del sur de Laos, muy muy tranquilo…sin coches, ni carreteras, ni ruidos (excepto el de los gallos a las 5 de la mañana) y sus habitantes son amables y muy sonrientes….sobretodo los niños, que  te saludan y  gritan “Sabaidiiiiii”(hola!) cuando pasas a su lado… entran ganas de llevarte un par en la mochila para España.

niños en Don Khon

paseo en bici por Don Kohn

Un día fuimos al otro lado de la isla a ver unas cataratas que aparecían en la guía. En un pequeño negocio familiar alquilamos unas bicicletas por  10.000kips (un euro)  al día, sin embargo a mitad de camino nos encontramos unos funcionarios del partido comunista que nos exigían 20.000kips (dos euros!!) para poder cruzar la calle. Nos pareció un precio desorbitado y además injusto, así que salió nuestra vena catalana – la de Alba y Miguel de nacimiento, la mía por adopción  – y nos dimos media vuelta para nocataratas Don Kohn tener que pagar dicho importe. Habíamos visto un mapa de la isla y creíamos que era posible llegar a las cataratas por otro camino más largo, así que empezamos a pedalear y después de dos horas conseguimos llegar.

Tras un bañito en el río y una deliciosa comida en el restaurante de una señora laosiana muy moderna y  simpática que hablaba inglés perfectamente, emprendimos el camino de vuelta y según la recomendación de la dueña del restaurante  hicimos  el camino más restaurante en las cataratascorto y atajamos el puesto de los funcionarios cruzando con las bicicletas por unos campos de arroz…. ¡lo que se puede llegar a hacer para ahorrar dos euros!

Nuestro próximo destino: Camboya  con ganas de ver Angkor Wat y Battamban y de empaparnos un poco de la espeluznante  y reciente historia del país.

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