OS QUEREMOS CONTAR…

Pasado el momento del reencuentro con família y amigos (que más o menos son dos semanas), te llega el proceso de readaptación a la vida tal y como la tenías antes del viaje. Cuando eso pasa, cuando te das cuenta de que el viaje ha terminado , de que tienes que volver a acostumbrarte a una rutina muy distinta (pero de sobras conocida)  es cuando te empieza a entrar bajón.

No sé por qué motivo, antes de empezar el viaje pensaba que al terminar el viaje nada iba a ser igual. Crees que tu vida va a dar un giro de 360 grados y ya nada será como antes…. Luego resulta que llegas y casi nada ha cambiado. En uno han cambiado muchas cosas gracias al viaje, pero la vida sigue tal y como la dejaste. Es una sensación muy rara y muy desconocida.

Foto Betiana

Aunque, la verdad, es que mi “rutina” al regresar tampoco ha sido la misma rutina que tenía. Como sabéis, Álvaro y yo, para hacer el viaje, pedimos excedencias en nuestros trabajos. Antes de terminar el viaje, los dos pedimos reincorporarnos. A Alvaro le readmitieron y a mi no. Es algo que sabía podía suceder y aunque es una putada, no me ha pillado por sorpresa.  Mis opciones son esperarme a que salga alguna plaza o ponerme a buscar curro, y como no son incompatibles, estoy haciendo las dos: espero y busco (si alguien sabe de algo, que me avise :-) )

Mientras tanto, el día a día lo ocupo leyendo, cocinando recetas que encuentro en Internet y he aprovechado para venirme a Washington DC (dónde estoy ahora) para ver a mi hermana, cuñado, y nuestra sobrina Clara,  y celebrar con ellos Halloween.

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Ver a Clara con 11 meses, después de haberla visto con uno, me ha impresionado porque no parece el mismo bebé que dejamos  cuando fuimos para Nueva Zelanda….. ahora ya casi camina y chapurrea algunas palabras. En Halloween estaba guapísima vestida de langosta! A Washington DC me he venido sin Alvaro porque tiene que trabajar :-( . Es lo que tiene lo de estar sin curro (y no haberme gastado todos los ahorros en la vuelta al mundo), que puedes aprovechar para hacer estas cosas….

Langosta Clara

Por cierto, nos hace mucha ilusión seguir recibiendo comentarios y correos de gente que ha visto la web y nos pregunta o nos cuenta experiencias. Uno de los últimos comentarios ha sido de Rafael, que leyó un post sobre Mexico y nos contó que la foto de Alvaro en Chichen Itza rodeado de misses fue para el concurso “Nuestra Belleza México” y que la chica de su derecha fue la que después ganaría el Miss Universo 2010 (Jimena Navarrete, de Jalisco). Gracias Rafa por contárnoslo!

Miss Universo

Para terminar, os pasamos algunas cifras/datos/curiosidades del viaje que nos gustaría compartir con vosotros y que creemos pueden ayudar a comprender lo que supone largarte de viaje durante casi un año entero:

Hemos visitado 18 países, 14 capitales y 1 región administrativa especial.
Repetiría, sin pensármelo, Japón y Australia. Por el contrario, los países que menos me han gustado han sido El Salvador y Filipinas (que nadie se ofenda, que para gustos colores :-) )
Sydney's Opera
El total absoluto que nos hemos gastado en esta vuelta al mundo ha sido 18.879 euros cada uno. Si no hubiésemos buceado, el total habría bajado a 13.861 euros. El país en el que más pasta nos hemos gastado de media ha sido en Japón, seguido de Nueva Zelanda. En este último por la campervan, que además de salir bastante cara, cada vez que teníamos que poner gasolina te dejabas un dineral.

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Del total, 3.200 euros los hemos dedicado a comprar billetes de avión, pero la vuelta al mundo la podríamos haber hecho gastándonos en billetes de avión sólo 2.600 euros (este último dato lo ponemos por si a alguien le puede servir de orientación a la hora de decidirse por comprar billetes sueltos para dar la vuelta al mundo o comprar un billete “round the world”).
Hemos pasado fuera de casa 346 días. De estos, 109 los pasamos en el hemisferio sur y 237 días en el hemisferio norte. El ecuador lo hemos cruzado 4 veces y fronteras hemos atravesado 28. La más organizada la de Malasia a Singapore. La más corrupta la de Laos a Camboya (te piden stamp fees hasta por respirar) así como la salida de Indonesia (en la que a Alvaro le pedía pasta el oficial del aeropuerto porque había perdido un papel).
De las 345 noches que hemos pasado fuera de casa, 2 las hemos dormido en aeropuertos (las dos en Kuala Lumpur), 6 noches en autobuses (Mexico, Tailandia, Laos y Malasia), y 4 en aviones.
LCCT KL
El resto de noches, en hostales, autocaravanas, casas de couchsurfing, hoteles, hotelazos, casas de intercambio, cabañas, bed & breakfasts, homestay, campings, lodges…. Dónde más hemos dormido ha sido en hostales: 88 hostales en total.
El mejor hostal el Pagalú en Costa Rica. El peor, el hostal de Mabul, sucio y caro. El país dónde nos ha salido más caro dormir ha sido Japón, y dónde menos dinero nos hemos dejado ha sido en Nicaragua y en Australia; en este último gracias a la hospitalidad de amigos (nos quedamos en casa de Carlos, y Daniel y  Michael), a la grandísima idea de HomeExchange y CouchSurfing (con Josef y Damien).
Hemos perdido un día de nuestras vidas, el 8 de enero de 2010, sin saber a dónde fue. Sucedió al cruzar la linea internacional del tiempo en el Oceano Pacífico, volando de Estados Unidos a las Islas Fiji. Ese día nunca lo hemos recuperado porque siempre hemos viajado hacia el oeste.
Viajes largos los hemos hecho en 32 aviones, 1 avioneta, 65 autobuses, 48 barcos/ferrys, 2 campervans, 4 trenes y un todo terreno. A estos hay que sumarles todos los “pequeños” viajes que hemos hecho en tuk tuks, taxis, chicken bus, lanchas, motos, colectivos, camionetas, coches, canoas…

Viaje a Lizard Island

Uno de los peores trayectos: el del “Slow boat” en Laos… dos días navegando 8 ocho horas cada día por el rio Mekong, hacinados,  en bancos de madera, con un ruido ensordecedor del motor y un pestazo a gasoil que no se podía aguantar.  El mejor trayecto: el vuelo en Qantas de Melbourne a Perth ¡eso si que es una aerolínea y el resto son tonterías!
Los países dónde más hemos disfrutado comiendo han sido Tailandia y Japón. En Japón y en Hong Kong ha sido también dónde más pasta nos hemos dejado para comer.
El mejor restaurante: el  vietnamita Nha Trang en Hong Kong (si váis no os lo podéís perder)
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En cuanto al buceo…. hemos hecho 68 inmersiones, de estas dos fueron nocturnas y dos en cenotes. Dónde más inmersiones hemos hecho ha sido en Malasia y Australia. Nos hemos sacado 3 certificados y las inmersiones más espectaculares las hemos tenido en Sipadán (Malasia), Australia e islas Similán (Tailandia). También hemos hecho dos live aboard (vida a bordo), uno en Tailandia y otro en Australia, y bichos hemos visto muchísimos y preciosos: tiburones ballena, mantas enormes, tiburones, rayas, barracudas, morenas, tortugas gigantes, atunes, serpientes marinas….

Spirit of Freedom - Cairns - Australia

Hemos visitado el hospital dos veces, hemos pillado sarna, dengue, chinches (bed bugs) alguna fiebre, alguna que otra diarrea y nos hemos quemado las piernas (bueno, Álvaro, yo no).
Amigos en ruta hemos hecho bastantes, entre ellos quiero mencionar a Eny, Claudia y Tim (Guatemala), Sonia (Costa Rica), Renato y Dominique (USA), Pablo y Elena (Nueva Zelanda), los Smedley y Josef y Damien (Australia), Sara (Tailandia), Alba y Enrico (Laos y Camboya), Agus, Barbara, Betiana (Laos) y Alejandro (Malasia e Indonesia). A todos os recordamos con mucho cariño y esperamos volver a veros pronto!
Además de en Australia, también nos sentimos muy agradecidos de la hospitalidad de: Eny en Guatemala, Carolina en Panamá, María, Papá y Mamá en Washington DC, Renato y Dominique en LA, Tyler en Hong Kong,  y Brad en Indonesia.
De España, algunos amigos decidieron acompañarnos en partes del viaje: Gabriela, con quién recorrimos Tailandia, y Jaime y Fran, con quiénes hicimos Indonesia. Nos encantó poder compartirlo con ellos.

Hace más de un año, a veces me asaltaban dudas de si irme de viaje era conveniente. Quizás fue un poco arriesgado hacerlo en plena crísis económica (ahora estoy sin curro) pero repasando todo lo que hemos hecho, lo que hemos visto y lo que hemos vivido, no cambiaría la experiencia por nada en el mundo.

Han pasado dos meses desde que aterrizamos, pero la verdad es que seguimos pensando en nuevos destinos, planificando nuevos proyectos y deseando tener nuevas experiencias. Y quién sabe, a lo mejor algún día….