Estamos en Tamarindo, Costa Rica. Después de haber pasado mes y medio en Nicaragua, hacer el trayecto desde Granada hasta aquí es como avanzar en el tiempo 70 años. Bueno, eso, y tirarte 12 horas de viaje para recorrer sólo 250 kilómetros (en 4 autobuses diferentes y con dos fronteras de por medio).
El viaje también lo puedes hacer en un bus directo con aire acondicionado, pero es 20 veces más caro y mucho menos auténtico.
El trayecto Nicaragüense (el tramo en Costa Rica es ya más convencional) es toda una aventura. En la terminal de buses, te gritan a la cara los destinos (como si por gritártelos fueras a cambiar de opinión y largarte a otro lado). En el autobús, te venden de todo (desde empanadas hasta bragas) y cuando llegas al pueblo donde está la frontera (Peñas Blancas) tienes que pagar un dólar por salir del municipio (algún alcalde listillo que se estará forrando a costa de tener la suerte de que su pueblo esté al lado de la frontera). Por cierto, luego pagas otros dos dólares, por salir de Nicaragua, pero estos los pagas una vez has salido del pueblo, no sé si se entiende….
En fin, que todo ello, es reflejo de un país que se hunde en la pobreza (ya lo decía El País hace poco) y del que nos acordaremos siempre. Hemos contribuido algo, pero ese algo es MUY poco para todo lo que hay que hacer. Parece mentira como caminar los 100 metros de franja que separan Costa Rica de Nicaragua te sitúan en una realidad tan diferente.
Y aquí estamos ahora, en Tamarindo. Es 20 veces más caro que Nicaragua, pero estamos comiendo sólo una vez al día para ahorrar. Será una, pero potente, y como tenemos “reservas” de Barcelona no estamos pasando hambre (y así de paso adelgazamos, que nos hacía falta). Aquí hemos conocido a dos catalanas y dos vascos con quiénes hemos congeniado muy bien y nos divertimos mucho. Con ellos hemos estado haciendo surf y pasando el día en la playa, como si estuviésemos de vacaciones.
El surf mejora poco a poco. Es difícil, pero nos hemos comprado una tabla de segunda mano por 60 dólares para poder practicar cada día. Esta hecha polvo, pero si pagábamos 20 dólares cada vez que alquilábamos una, nos sale a cuenta. La segunda noche en Tamarindo fuimos a ver el desove de las tortugas baula, una pedazo de tortuga de casi dos metros de largo. Vas a verlas por la noche (bueno, a partir de las 9) y aunque sólo vimos a una (cada vez hay menos) y la experiencia es impresionante, te sientes un poco intruso… eso de que 18 turistas rodeen a una tortuga mientras pone huevos… es como ser parte de un ritual en el que no deberíamos estar. Quizás por eso, y por muchas otras cosas, es una especie en peligro de extinción.

Pues eso. Creo que hoy es nuestro último día en Tamarindo (digo creo porque lo mismo dijimos ayer y anteayer). Nos vamos a alquilar un 4×4 con Sonia y Mónica (las dos catalanas) y vamos a recorrer las playas del Pacífico con nuestra tabla de surf hasta el Parque de Manuel Antonio. Ya os contaremos.
Para terminar, si queréis ver las fotos de Nicaragua, ya hemos colgado el álbum. Si lo que queréis es saber cuánto nos hemos gastado en Nicaragua y cuánto llevamos gastado en total (hasta Nicaragua), también hemos actualizado la página de gastos. Por último, recordad que os podéis comprar los billetes de avión en nuestra web, que últimamente se acuerda poca gente…. Esas compras os cuestan los mismo y estáis contribuyendo al viaje….
El otro día la profesora sacó a Erlim a la pizarra para hacer una división. Pensaba que como siempre, no tendría ni idea y lo volvería a avergonzar ante todos sus compañeros de clase. Sin embargo esta vez la hizo perfectamente y cuando la profesora le preguntó cómo había aprendido, le contestó que “el gringo le había enseñado”. Cuando me lo contó todo orgulloso casi me emocioné , me sentí tan feliz por él y vi tan claro el buen trabajo que habíamos hecho las últimas semanas…en momentos como ese se me olvidan todos los males.
Bien, pues dicho pozo está justo debajo de nuestro cuarto y se accede por un agujero que está junto a la cama, el otro día vinieron a vaciarlo….echan unos productos químicos y sacan todo el “agua” fuera de la casa, la cual discurre por la calle igual que el resto de aguas de la ciudad. Después de una hora sacando “agua” cuando volvimos a casa, habían tapado el agujero con cemento y habían dejado el cuarto hecho un asco. Por si esto fuera poco llego yo con tan mala pata y piso el tapón del pozo y al estar el cemento fresco se hundió, quedando el pozo de mierda abierto!!!
Hablado de cosas muchísimo más agradables, este fin de semana hemos recibido la visita de Itziar, una amiga de Jaime que casualmente está aquí en Nicaragua (Matagalpa) trabajando para otra Ong, ella es pediatra y colabora en una casa materna, un sitio donde se acoge y cuida antes y después del parto a mujeres embarazadas que viven en las aldeas lejanas a la ciudad, para que no tengan sus hijos en las casas en condiciones muy lamentables. Itziar ha sido un soplo de aire fresco para nosotros y hemos disfrutado mucho enseñándole Granada, comiendo y compartiendo experiencias sobre nuestros respectivos trabajos con la Ong.
prometieron unirse a nosotros en algún momento del viaje, deciros que os echo de menos y sois ¡¡más que bienvenidos!! Os adelanto alguna fecha: diciembre Costa Rica, enero Nueva Zelanda y febrero y marzo Australia….¿alguien se anima?
Hemos aprovechado los fines de semana para largarnos a conocer Nicaragua. Un fin de semana lo pasamos en San Juan del Sur, un pueblo muy pequeño, en la costa del Pacífico y a 40 kilómetros de la frontera con Costa Rica, dónde nos animamos a hacer surf por segunda vez. Hemos aguantado algo más de tiempo encima de la tabla, pero todavía controlamos poco… ¡A ver cómo lo hacemos cuando lleguemos a Australia!
El primer día, ya con nuestra moto y super felices, nos para un policía. Desde el primer minuto estaba claro que alguna “infracción” iba a encontrarnos…y así fue, habíamos cometido la infracción de “no llevar todos los papeles encima”. ¿Y cuál era la solución? Plantear alguna “alternativa” para evitar la multa e inmovilización de la moto.
Cuando vienen a recogerla, nos responsabilizan de TODOS los desperfectos de la moto y exigen que les paguemos la reparación. ¡Encima! ¿¿¿¿Nos pegamos tres hostias por la moto, y ahora quiere una moto nueva a nuestra costa????? Yo ya me puse nervioso, le dije que de eso nada (bueno, se lo chillé) y al final, cuando vio que las reparaciones se las pagaría ella, me pide que le pague la gasolina consumida hasta ese punto…..Como era discutir con una pared, ya llamé a Alvaro, que tiene más paciencia que yo, para que hablara con semejante pedorra. .
Llegamos a Granada para colaborar con
viaje tipo balleta, que serán muy prácticas, pero que acaban dando un asco tremendo.
Por las tardes vamos a leer cuentos a casa de alguno de los niños, para que se habitúen a la lectura….las madres nos sacan un trapo al patio y nos sentamos en el suelo a leer rodeados de cerdos, gallinas, pavos… (ahora me he acostumbrado pero el primer día no podía para de mirar todos los bichos).
Fue eso lo que hicimos nuestros últimos días en Guatemala, visitar el lago y los pueblecitos que hay alrededor de él: Panajachel, San Pedro la Laguna, San Marcos la Laguna, Santa Catarina Palopó y San Antonio Palopó.





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