Hace diez años que viajo a La Habana, no sólo porque se trata de un lugar con un encanto especial, sino porque además es la ciudad donde nació mi marido, y tratamos de visitar cada año a la familia que allí dejamos.
Cuba es una ciudad decadente y rota, pero muy pintoresca y llena de vida. Es un país lleno de contradicciones. Lo que suele enamorar de Cuba es su gente, que es espontánea, abierta y optimista, a pesar de la realidad que les toca vivir.
En La Habana es bonito simplemente pasear y respirar del ambiente. Hay música por todas partes y no hay prácticamente delincuencia, es un país bastante seguro, aunque sí que hay que tener cuidado con los hurtos y los timos. No olvidemos que la necesidad allí es real. Cuanto más nos alejemos de las zonas propiamente turísticas, más sana, hospitalaria y desinteresada será la gente con quien nos topemos.

En La Habana se puede visitar:
- Habana Vieja, plaza de Armas, calle Obispo, etc. Es la zona más turística y también la más bonita y cuidada de la ciudad. Allí está la Catedral, La Bodeguita de el Medio (cuna del mojito), el mercado de artesanía, la calle Obispo, el Floridita (cuna del daiquiri y bar predilecto de Hemingway), La Zaragozana, etc.
- Capitolio
- Plaza de la Revolución (donde caben un millón de personas).
- Heladería Copelia, donde se rodó la película Fresa y Chocolate. Hay una entrada para cubanos y otra para turistas. Siempre hay largas colas en la puerta porque a los cubanos les chiflan los helados.
- La fotaleza de El Morro y su cañonazo de las 9. Todos los días a las 9 de la noche hacen una representación de soldados con trajes de época y disparan un cañonazo que antes se tiraba cada día para anunciar el cierre de la muralla de la ciudad.
Restaurantes que recomiendo:
- El Aljibe, donde la especialidad es el pollo y hacen comida tradicional cubana (arroz, frijoles, frituras…). El sitio es muy agradable y está todo muy rico. Tienen un menú degustación en el que puedes probar un poco de todo.
- La Ferminia, es un restaurante un poco más puesto, pero tampoco es caro. Comes en un patio con jardines y su especialidad son las “espadas corridas”, que son brochetas de distintos tipos de carne.
- El Chelo, en Club Habana. En la entrada del Club te preguntan a dónde vas y has de indicarles que vas a comer al restaurante para que te dejen entrar. Es un lugar muy agradable, cerca del mar, y música de fondo. La comida es un poco más elaborada pero tampoco es caro.
- El Palenque, donde no tienen nada del otro mundo, más bien bocatas, platos combinados, pizzas y cosas así, pero se está muy bien a mediodía porque es al aire libre y siempre está muy animado.
- El Rancho Palco. Es un restaurante con mucha vegetación y agua, muy agradable.
Espero que esta información pueda servir de ayuda a quien se anime a visitar la isla. J
almugg13@gmail.com





